


















La gloria de Victor Florido (el poder está en el nombre del señor). Quince segundos de fama no se le niegan a nadie. Por favor, vean lo que produce el CIA. Honor eterno. Historia viviente. Histeria caliente.
Esto ha sido otra producción de La Movida del Diablo
Por favor consulten las otras fotos de La Movida del Diablo, según Monseñora Verganglio, en el augusto día del matrimonio igualitario, que se jodan todos.
La Movida Del Diablo
Organizaciones sociales, estudiantiles y feministas; agrupaciones kirchneristas y de izquierda; legisladores, funcionarios públicos, y cientos de jóvenes ‘sueltos’ fueron los protagonistas de la otra cara de la votación en el Senado, con una fiesta en la Plaza de los Dos Congresos.
El clima distendido se cortó al principio de la concentración y por sólo unos minutos cuando un grupo de militantes católicos se instaló a rezar frente al Congreso, con virgen en mano y el cartel “queremos mamá y papá” a sus espaldas. La provocación trajo gritos, empujones, efectivos de la Policía Federal y algunas respuestas a sus plegarias: “Andá a llorar a la Iglesia, boludo.” La tensión terminó rápido y las vírgenes se remplazaron con un pene inflable que apuntaba a la cúpula del Parlamento.
“Vine por la escalada de violencia que empezó la Iglesia en las últimas semanas. Ayer, cuando vi que llevaron antorchas, ya me pareció una postura inquisidora”, explicó Lucía, que salió del trabajo y fue a la marcha sola y sin consignas.
La Iglesia y el arzobispo de Buenos Aires se llevaron gran parte de las dedicatorias. “Bergoglio, basura, vos sos la dictadura” o “Satanás, Satanás, sacate la sotana”, fueron algunos de los cánticos que interrumpieron los fados, las murgas y el reggae que llegaba desde el escenario montado por el INADI. También disfrazados obispos y un grupo de seguidores del Ku Klux Klan se pasearon con el cartel: “En esto te convertís cuando discriminas”. “Yo soy cristiano, pero odio a la fucking Iglesia patotera”, contó Martín, un músico glam de tachas y argollas, mientras sacaba una estampita con Jesús de su campera de cuero.
También el debate en el recinto tuvo su espacio en la marcha, con la transmisión en vivo desde la carpa de la Comunidad Homosexual Argentina. Protegidos del frío polar por la calefacción, los seguidores sólo cortaban el silencio para responder a declaraciones como las del senador por Tucumán, José Cano, quien aseguró que si se aprobaba la ley iba a haber “discriminación contra el matrimonio heterosexual”. En ese mismo momento, desde el escenario, José María Di Bello, acompañado por su marido Alex Freire y otras parejas casadas por la campaña de amparos de la Federación LGBTT, alentaba: “Estamos de fiesta porque llegamos al Senado. Pero ahí no están decidiendo si nos podemos casar, están decidiendo cómo. Si en Registro Civil y en iguales condiciones que el resto, o en la justicia.”. Con sus palabras, llegaron los aplausos, el Himno Nacional y un llamado a las parejas a besarse, que se cumplió a rajatabla, abajo y arriba del escenario.
15/07/10
Cantaron Kevin Johansen y Patricia Sosa. Hubo pancartas y redoblantes.
Enredadas en las rejas, los vestigios naranjas de la marcha del martes tomaban ayer la forma del viento. Las banderas eran harapos coronados por globos flacos, y un par de carteles con la consigna “quiero una mamá y un papá”. Ayer la plaza de los Dos Congresos volvió a ser escenario de manifestación popular. Pero esta vez la coparon los que esperaban que se apruebe la ley de matrimonio para personas del mismo sexo en el Senado. En la vigilia hubo música, consignas, disfraces, y una corrida: con huevazos e insultos, un grupo de católicos tuvo que retirarse.
Cerca de las 14, las calles laterales al Congreso fueron valladas y, de a poco, la gente se convocó para seguir el debate por los parlantes que colocó el INADI. Al mismo tiempo, terminaban de armar el escenario donde cantó Patricia Sosa –quien pidió pelear por los derechos de las minorías–, y Kevin Johansen..
“Soy una heterosexual a favor del matrimonio igualitario”, decía el cartel que se colgó Claudia, una mujer de 54 años que fue con sus dos hijos a la plaza. El debate también se siguió en los bares donde todas las pantallas proyectaban lo que sucedía en el recinto. A esa altura la música electrónica se mezclaba con los redoblantes de las organizaciones políticas y sociales que se sumaron al apoyo. El frío no impidió que al caer la tarde sigan llegando curiosos y manifestantes. La organización calculó que cerca de las 19, unas 5 mil personas habían pasado por allí.
También hubo disfraces, con lemas clarísimos. Tres chicas se vistieron con el atuendo que utilizaba el Ku Kux Klan y llevaron una pancarta que decía “en esto te convertís cuando discriminás”. Para los sectores religiosos también hubo dedicatorias: “Que la Iglesia no se meta en el debate” y “Satanás sacate la sotana”.
En el escenario, las parejas que lograron casarse con aval de la Justicia dieron el presente. Alex Freire, quien se unió con José María Di Bello, ironizó: “El matrimonio gay ya existe en Argentina. Con José ya cumplimos seis meses de casados”.